<  Noviembre 2008  >
L M M J V S D
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
Buscar
Sindicación
Terra Blog

03.03.08

Colombia escucha tambores de guerra

Lo que se temía sucedió, el conflicto se internacionalizó. El peor de los escenarios posibles. Por ahora es una guerra dialéctica llena de palabras vacías, de acusaciones cruzadas, de ánimos encendidos. La emoción suplanta a la razón. Las partes no escatiman en términos altisonantes: Patria, Soberanía y Dignidad. La diplomacia ha sufrido un duro revés. En la aldea global que es el mundo de hoy, se escucha el sonido de la trompeta.

En su sermón dominical (un clásico bolivariano) Chávez ordena la movilización de 10 batallones hacia la frontera con Colombia, como quien ordena que le traigan del supermercado 2 kilos de pan y un litro de leche. Ecuador que en principio se mostró comprensivo con la actitud del gobierno de Uribe, ahora cambia de tercio y muestra desagrado y displicencia ante la violación de su territorio; de forma categórica expulsa al embajador colombiano, Carlos Holguín, agregándole sal a la herida. Abriendo las venas de una América Latina que había permanecido, al menos en la epidermis, unida.

Este conflicto ha demostrado que las cosas no son como parecen y que todo lo que brilla no es oro. Hugo Chávez y Rafael Correa han expuesto su verdadero rostro y esa cara amable que alguna vez fue toda sonrisa hoy es amarga y desafiante.

El rotundo éxito obtenido por las fuerzas militares colombianas, el sábado último, al dar de baja al número dos de las Farc, Raúl Reyes, se ve empañado por la gravedad del contexto, ya que traslada la guerra interna al campo regional. Ecuador se siente mortificado (con válidas razones) en lo que considera una incursión de su territorio soberano. Lo cierto es que fue Colombia quien atacó terrenos ajenos, creando un antecedente peligroso, bajo la figura de hechos consumados. La misma política del “hit and run” (golpear y correr) que lleva a cabo Israel con sus vecinos de patio. No olvidemos que Colombia mantiene actualmente diferendos con Nicaragua por San Andrés e incluso con la misma Venezuela.

La táctica de ir golpeando las estructuras de las Farc en forma individual, han permitido notables éxitos a las fuerzas armadas colombianas revitalizando la política de seguridad democrática piedra fundacional del gobierno de Uribe. Pero nunca se había llevado la guerra a predios foráneos, ya que existen organismos binacionales y multilaterales que permiten evitar este tipo de incursiones que comprometen la soberanía de cualquier nación.

Con la baja de Reyes las fuerzas armadas revolucionarias, Farc, han quedado debilitadas en su cuadro supremo, y la parte política ha quedado huérfana de éste interlocutor válido para un acercamiento con ese grupo insurgente.

Nadie en el alto gobierno alcanzó a medir, ni siquiera a vislumbrar la reacción de los gobiernos vecinos que son literalmente hostiles a Colombia. El gobierno nacional acusa, con pruebas extraídas del ordenador del líder guerrillero, el contubernio entre las altas autoridades ecuatorianas y los grupos ilegales. ¿Otra cortina de humo?, ¿otro falso positivo?

El tiempo dirá si estas pruebas son lo suficientemente sólidas para involucrar de manera contundente al gobierno de Ecuador. Lo cierto es que Colombia al invadir feudos ecuatorianos invalidó, de alguna manera, la justicia de su posición.

El bombardeo del sábado último a Nueva Santa Rosa (Ecuador) en dónde fue abatido Raúl Reyes, también fue un golpe “nock out “a la frágil estructura de un incipiente acuerdo humanitario que laboriosamente había edificado la senadora Piedad Córdoba y el líder bolivariano.

Un mazazo al corazón de los familiares de las victimas en cautiverio y un escupitajo a las gestiones que venían realizando España, Suiza, Francia y la propia Iglesia Católica.

Existe en gran parte de la sociedad Colombiana, la incómoda impresión que cada vez que hubo avances significativos en el proceso humanitario el presidente Uribe se encargó de derrumbar de un punta pie, de un plumazo, (léase, plomazo) las ilusiones de paz de todo un pueblo.

Ahora más que nunca se necesita una vigorosa cancillería, diplomacia, que acalle los tambores de guerra que se escuchan en la periferia del país. Prudencia y conciliación es lo que se impone en estos momentos de discursos apasionados y lenguas que botan fuego.

Solicitar la intervención de la Organización de los Estados Americanos, OEA, o de la propia ONU, no sería un disparate o una mala idea.

¡El diablo nunca duerme!, de las buenas intenciones hay que pasar a los hechos.

  • Creado por  jlinares50 Creado por jlinares50
  • Posteado en 14:46:56
78 comentarios
Comenta este posteo




Tu e-mail no será publicado en este blog.